19 septiembre, 2009

Venezuela como yo la veo


Cuando me piden que escriba sobre las bondades de Venezuela como destino turístico, entro en pánico. No sólo por lo fácil que resulta caer clichés y lugares comunes. Sobre todo porque me aterroriza pensar en mi país como un Cancún, Aruba o Disney. No soy de hoteles ni paquetes, prefiero acampar, dormir guindada en una churuata, quedarme en una casa pequeña que decidió convertirse en posada y ser Arianna en lugar de la habitación 734. Soy una enamorada de la naturaleza y eso es lo que abunda en este país, una geografía que regala montañas altas y frías, otras calientes y áridas, sabanas llenas de pájaros, playas infinitas, bahías encaletadas, selva profunda, tepuyes, agua, saltos, médanos que caen al mar. Es una exageración. Como tratar de discernir los sabores de un cubito. Imposible conformarse, o pensar que ya lo has visto todo, hay que ir más adentro, a dónde se acaban las carreteras y se sigue a pie o en curiara. Ahí están los verdaderos tesoros, lo más genuino y especial, lo que hay que sudarse. Por eso insisto en recorrer Venezuela por los caminos verdes y recónditos de la naturaleza. Déjenle el coctel de bienvenida a otros, o para cuando estén demasiado cansados. Yo sé que es cuestión de gustos y hay quienes precisan aire acondicionado para ser felices. Pero créanme, lo más bonito está allá afuera y hay que buscarlo.


3 comentarios:

Daniel dijo...

Gracias, le pusiste palabras a lo que siento

La pequeña comeflor dijo...

Gracias a ti por leerlo y sentirlo :)

Gabriel dijo...

increible tus palabras, ahora se como promocionar mi pais de una forma mejor, estuve 10 meses en estados unidos y le dije a todo el mundo q vinieran para aca, le mencione muchas cosas pero no asi... y lei esto pensando como si fuese un extranjero y digamos q me enamore... gracias