El fin pasado estuve en Caripe, un pueblito pequeño, verde, verdísimo en el Estado Monagas. Fui al cumpleaños de mi amiga Avryl y aproveché para tomar fotos. No había para la guía.
Avryl es mi amiga del alma desde chiquiticas, estudiamos juntas en el colegio y nos hemos acompañado en los grandes momentos de la vida. En los pequeños también. Fue la primera del combo en salir en estado regalándome a mi primera sobrina, Aytana. Hace poco me brindó también el orgullo profundo de convertirme en la hadita madrina de Aynoa, la segunda de la camada.
Hace pocas semanas, Avryl, Iván y las niñitas mudaron domicilio de Caracas a Caripe, donde mi amiga celebró sus treinta con toda la familia. Incluyéndome a mi.
Fue divino verla recibirme en su jardín con pomalacas, su casa con cuartos para cada quién, agua fría, Shanty la perrita callejera, dos morrocoyes, vista a las montañas, un marido realizado y dos niñas con los ojos más brillantes que nunca. Más rico fue amapucharme con Adriana, Héctor, Magaly y todos los demás. Cuando la amistad viene tan de atrás, se comparten hasta los afectos filiales. En esa casa yo soy la "tía Ari" y nada me hace más feliz.
Llegamos tras 8 horas de viaje. En mi mente acalorada yo había resuelto que eran entre 5 y 6. No. Entre 8 y 9 mi reina. Aguante y paciencia que se iban agotando en el último tramo. Pero cuando te acercas y comienzas a encontrarte ese despliege verde de exuberancia que es Caripe, se te olvida todo y entramos felices a la casa nueva de nuestros amigos cariperos. ¡Ah! había olvidado el detalle de que no sólo Avryl y yo somos amigas, mi biologuito es compañero de cuitas escaladoras de Iván, el esposo de Avryl, se aman y cada vez que están juntos resuelven manejarse en una edad mental de 6 años que resulta divertida en el par de manganzones. Así que ambos íbamos con la ilusión de conocer el nuevo hogar.
Magaly, siempre ultra operativa, nos calmó el hambre en el acto. Nos pusimos al día. Aynoa me hizo el tour de la casita y para cerrar la tarde nos fuimos a la Cueva del Guácharo a ver a sus características aves salir a comer por la noche. Es impresionante. Nos sentamos todos tranquilitos a esperar. Nada pasa. De pronto comienza a hervir un extraño sonido en las entrañas de la caverna. Se hace más y más fuerte. Con ese previo aviso comienzan a aparecer en el cielo montones de guácharos buscando sustento. Mi ahijada grita de euforia, pasea a su abuelo por todo el patio y los señala contenta. Esa noche montamos la carpita en el jardín y dormimos felices ante la certeza de que nuestros amigos tomaron una extraordinaria decisión.
A la mañana siguiente cumple Avryl. Le cantamos temprano y nos vamos a desayunar y pasear en el Mercado. Precioso, pulcro, colorido. En esa tierra fértil y agrícola, sólo podía haber un mercado así de bonito enmarcado en montañas verdes. Desayunamos en la "Arepera La Sabrosita de la Popular Juanita", tan divinas como su nombre. Compramos los insumos para la parrilla de la noche, flores para la cumpleañera y vamos a la casa a acomodarnos para el Chorrerón.
Arrancamos emocionados una caminata de un par de horas que comienza planita entre los sembradíos y se torna cada vez más salvaje junto al cambio de vegetación. Nos lanzamos por barriales y barrancos hasta que llegamos a una cascada de más de 60 metros, El Chorrerón, donde el agua lame suavemente la piedra mientras se desliza cariñosa hacia la poza que está abajo. El baño es divino, nos caemos a fotos y vuelta al regreso de barriales y barrancos. Llegamos golpeados y felices.
Se baña todo el gentío en dos regaderas y nos preparamos a celebrar los treinta de mi amiga con cerveza y parrilla. Nuestros machos alfa se lucen con sendos videos de sus aventura para los asistentes (biologuito con Baikal e Iván con una escalada en Colombia) y la noche va cayendo sobre todos bajo una lluvia torrencial. A duras penas y con botas de jardinero, llegamos a la carpita en el jardín.
Me acuesto pensando que la familia es el más valioso regalo que le podemos proveer a nuestros hijos. Nada sustituye ese pilar de amor en la vida. Nada es más importante. Pienso en las niñitas felices dejándose abrazar por sus tías y abuelos, mostrando contentas la nueva casita. Ellas ya saben que es con esa gente con la que cuentan y contarán siempre. Me conmueve saberme parte de ese bloque que las protegerá del mundo y duermo en la más absoluta placidez.
El domingo Adriana, la mamá de Avryl, me despierta a las 5:30am cual lo acordado para salir a tomar fotos. Nos lanzamos una rumba fotográfica que comenzó con la salida del sol en el mirador, siguió tras unas telarañas, un arcoiris detrás de una casa de colores con un araguaney, árboles barbudos y montañas. Tuvo su climax en el Salto La Paila donde nos bañamos en cueros para rendirle honores al sol y la cascada, y cerró en Agroplantas Caripe haciendo un tour por toda la siembra. Volvimos a la casa a comer un liviano desayuno de arepas, huevo y chorizo, con fresas con crema de postre (¡Dios qué felicidad!) y salgo con Avy y Aynoa a buscar a la abuela y a Ama en la misa de un pueblito cercano. Como iban por el Padre Nuestro apenas, nos lanzamos de expedición y compramos maticas de cítricos para el jardín verde de mi amiga. Más tarde salimos a comprar helechos y orquídeas para ambos hogares. Me hace ilusión tener un pedacito de esta tierra en mi balconcito con vista al Ávila en medio de la urbe.
Volvemos a recoger todo, llegan nuestros varones de explorar las posibilidades de escalada de una cueva cercana y nos vamos a almorzar ya con las maletas en el carro. Comemos divino y criollo, jugamos a las adivinanzas, nos reímos y, cuando estábamos por partir, llegan a avisarle a mis cariperos que la casa se inundó. Tenemos que partir igual. En la noche llamo por teléfono y me entero de la debacle. Creció un río y se metió en la casa ese barrial salvaje. Los vecinos solidarios ayudaron a limpiar. Mientras escribo esto sé que ya todo volvió a la normalidad. Supongo que la felicidad cobra, pone pruebas, te reta. Lo bueno es que estoy segura de que las sabrán superar todas.
Avryl, amiga, lo hiciste bien. Eres feliz. Te quiero.









