16 mayo, 2011

CHINA EN CARACAS

Saben que adoro viajar, generalmente me gusta hacerlo lejos, intrincado, mientras más rodeada de naturaleza, mejor. Pero también disfruto los viajes cortos que me permiten trasladarme a otro lugar estando cerca de mi casa. Entrar al Mercado Chino que se organiza en su Club del Bosque los domingos, es irse de viaje y perderse en otro mundo, sumergirse en una cultura extraña a través de las sensaciones de un espacio limitado. Siempre he tenido la imagen de una China bulliciosa y desordenada en su cotidianidad, y así mismo es la entrada al mercado de los chinos en El Bosque: un escándalo de gente. Estacionarse es una odisea anárquica y desde afuera se escucha el zaperoco. Los tarantines venden periódicos escritos en caracteres chinos que son editados en Venezuela, cigarros, sandalias, sostenes, comida preparada, pancitos, tortas, dulces, empanaditas rellenas de vegetales, de cochino, fideos, soya, woks, ajonjolí, gengibre, pato, gallina, cerdo, entrañas, verduras comunes y otras que jamás había visto, cd's de música y películas chinas, adornitos, caramelos de gengibre, arroz en sacos enormes, soya, salsas, flor de ajo, cebollín, pato laqueado, cochino frito, cochino asado, cochino caramelizado, lumpias, pancitos rellenos al vapor, paticas de pollo, huesos para el caldo, champiñones y otro montón de cosas que no sabría decir qué son y que con el tiempo espero aprender. 
 En un galpón grande se amontonan parte de los puestos de ventas bordeando el local y otra parte en el medio formando un pasillo de forma ovalada por donde nos estrujamos los curiosos y los que vienen a hacer mercado para la semana. Conviven una marcada mayoría asiática vendiendo y comprando junto a criollos y locales preguntando precios y maneras de preparar manjares con ingredientes que desconocen. Es una maravilla que ningún caraqueño debería perderse.
He ido varias veces, la primera fue con @ruidoblanco quien despertó mi curiosidad a través de sus comentarios en Twitter. En esa ocasión, también por primera vez, supe lo que era un desayuno chino. Quedé prendada de ambas experiencias.
Ayer fui con mi biologuito amado, mi tía Inés Mercedes la sabia historiadora y su amiga Maria Teresita. El biologuito y yo solemos compartir con Inesita el gusto por la gula, los mercados y la cocina, desde que se enteró de nuestra experiencia asiática en la capital, la invitación estaba extendida. Dimos cuenta de ella el domingo a las 9am. Esperamos a Maria Teresita, compramos periódico y salimos a El Bosque. Tras conseguir un puesto estupendo con mi carrito que es mínimo, nos bajamos. Inesita parecía una niña pequeña en parque de diversiones: sonrisa fija, ojos muy abiertos. Se recorrió cada tarantín, preguntó cuanto se le ocurrió y salió de ahí con un surtido puñado de bolsas que dejamos en el carro para proceder a la segunda parte del festín: el desayuno.
 Entramos al Lai King que estaba hasta los ñeques, nos consiguieron una mesa en el piso de arriba mucho más tranquila y procedimos a curiosear en el mesón de buffet hasta hacernos con una bandeja bien surtida de dim sum, empanaditas y otras curiosidades. Nos sentamos felices a devorar las delicateses chinas junto a una tetera caliente con té. Sólo hubo unas peloticas con salsa amarilla y textura indescifrable que pasó por "go", de resto todo lo comimos y todo lo alabamos. 
La promesa es volver para comprar, desayunar y luego pasarnos la tarde cocinando en clara devoción a la gula que nos caracteriza. Ya les contaré.
El Mercado Chino en El Bosque abre todos los domingos desde la mañanita temprano y cerca del mediodía ya está muriendo. Igual el desayuno en el Lai King, justo al lado. No se pelen esta experiencia, de verdad es como salir de viaje un ratico para luego regresar a casa a retozar el resto del domingo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Que ricas las flores de ajo! No tengo idea de cómo prepararlas... Solo las he comido en los maravillosos chinos de los palos grandes : )

La peque dijo...

Son divinas!!! lo que tienes que hacer es comprarlas y experimentar, salteadas con gengibre, aceite de ajonjolí y soya quedan ricas :)

Anónimo dijo...

Mis favoritos son los pancitos rellenos... Casi que snack para comer mientras caminas

mundopatilla dijo...

ARY LINDA... HACE TIEMPO TAMBIÈN DESCUCBRÍ ESE MERCADITO... TRABAJABA EN LA RADIO NACIONAL CERQUITA Y CUANDO ME TOCABA GUARDIA LOS FINES DE SEMANA , EL DOMINGO TEMPRANITO HACÍA MI DESAYUNO Y MI COMPRAS ALLI... TAMBIÉN LES RECOMIENDO EL RESTAURANTE PARA LOS ALMUERZOS... YO SIMPRE LE HE TENIDO CIERTA IDEA A LA COMIDA CHINA... PERO ALLI SIENTO CIERTA CONFIANZA... DEBE SER PQ VEO CHINOS, CON SUS CHINITAS COMIENDO... COMO SIEMPRE TUS CRÓNICAS ME GUSTAN!... BESITOS AMIGA!... LA PATILLA!

La peque dijo...

Ay tan linda Patilla, gracias. Iré a almorzar a ver qué es lo que es, y no le tengas idea a la comida china, hay que expandir horizontes para entender el mundo ;)
Anónimo, prefiero los dim sum, pero los pancitos son ñimis también!
Un abrazote