06 marzo, 2012

VIAJAR CON MI MAMÁ

Viajar con mi mamá implica tener que agarrarse un día extra al llegar a casa para descansar de algo que se parece más a los maratones que a las vacaciones. Por eso me río con toda ese gente que en Twitter aclama "yo les llevo las maleeeetas".
El jueves, al salir de la radio me vino a buscar y salimos a Choroní. Hasta la noche anterior íbamos a Falcón, pero luego me llamó y dijo Choroní. Era la misma maleta con un par de días menos, además ella es la jefa y yo he aprendido a adaptarme sin discutir. Bueno, a adaptarme, porque casi siempre le discuto.
La misión del viaje: tomar fotos de una selección de posadas de mar para un proyecto nuevo que tenemos en el horno. No me apasiona ni un poquito tomar fotos de posadas, prefiero los paisajes, los animalitos, las excursiones. Pero trabajo es trabajo y hay que fajarse a hacerlo bien.
Con mi mamá uno no deja las cosas en la posada, se da un bañito y sale a faenar. No. Con Valenta uno llega a la posada exhausto tras haberse parado ya en 18 lugares para ver qué es lo que vamos a fotografiar al día siguiente. Ella se baja con su cuadernito y arranca a anotar de lo que ve y de lo que pregunta. Yo me bajo y voy viendo la iluminación de los cuartos, por dónde le va a pegar el sol en la mañana y me presentan al pobre ser que me atenderá cuando llegue en misión fotográfica. Esa tarde sale un solecito y le hago sus sesión a La Bokaina con una luz amarilla y preciosa. Se lucen los jardines. 
La cena también es trabajo, no importa lo rica que sea la comida en un lugar, debemos variar siempre para probar todo lo que se pueda probar. Cenamos una pizza donde Paco la primera noche y dormimos en Casa Grande. Caigo desmayada para escuchar el despertador a las 5:30am. Valenta se baña, se viste y sale a transmitir La Guarandinga porque es viernes y le toca. A las 6 me toca trabajo a mí. Preparo el equipo, paso por la recepción a darle un besito y me voy a tomar fotos. En Arakemo la piscina aún no está llena. Sigo a La Casa de Las García y hago las fotos, me paso un buen rato viendo a ver cómo levantar los toldos de la piscina, finalmente me ayuda el vigilante. Continúo mi faena con Casa Sol, el muchacho ya advertido me abre tres habitaciones y veo que barrió el patio con sumo cuidado. El perrito de la posada quiere jugar conmigo y mi lente. De ahí me voy a Casa Mori. Toco el timbre, ayer pasamos por ahí muy tarde y no avisamos que yo iría. 
Me atiende un muchacho, le digo que mi madre me ha mandado a hacer las fotos, eso de "soy la hija de Valentina Quintero" suele abrir la puerta de todas las posadas. El joven me dice educadísimo que él es ecuatoriano y no tiene idea, que va a llamar al patrón. Me quedo quietica esperando, el patrón le habla largo, el joven me sonríe, le dice al patrón que bueno, que están en plena limpieza. Tranca, entra a la cocina y les dice: "dejen todo lo que están haciendo y terminen de poner la posada perfecta que llegó una visita importante". Muero de vergüenza y les pido que desayunen que yo voy resolviendo. Angélica me hace juguito de patilla, le pone flores a los cuartos, abre las regaderas, coloca los cojines en las tumbonas de la piscina, suda como loca. 
Vale la pena el agite, es de las posadas más hermosas que he visto en años. El baño me enamora, es primera vez en la vida que quiero fotografiar una regadera. Casa Mori entra en mi top 5 de posadas para enamorarse. Me juro volver con Fede un día.
Llego a Casa Grande, donde Valenta ya está por terminar la transmisión. Hago las fotos de la posada y de su hermana Casa Grande II. Desayunamos en el pueblo y arrancamos a caminar por todo Puerto Colombia a ver tarantines, posadas que no conocemos, restuarancitos, heladerías y hasta el abasto nuevo. Almorzamos un ceviche bien bueno y decidimos dormir una hora. A las 4 salimos de nuevo a hacer oficio. No salió el sol, pero hacemos fotos de una tiendita y vamos a ver otras posadas. Nos morimos de risa con los cuentos de Alberto en El Oasis. Cenamos como reinas en Nettuno donde mi amigo Alexis comparte los fogones con otro pana. Saliendo de ahí nos ataja el chamo que da clases de surf y mi madre anota todo con los ojos a punto de colapsar.
A las 6am suena de nuevo el despertador, nos ponemos traje de baño, agarramos los peroles y nos encontramos en el embarcadero con el lanchero que Alexis nos cuadró. Alexis decide acompañarnos y agradezco infinito que alguien me lleve trípode y lentes. Vamos a Cepe, vemos las posaditas de Cepe que se llaman Hogares Productivos y luego la posada Puerto Escondido que es para batirse de lo linda. Nos invitan un tecito.
Luego seguimos a Chuao, nos comemos una arepa de pescado de la Sra Delia que se muere de emoción con la Valenta. Agarramos el autobusito y recorremos todo el pueblo de Chuao en busca de hospedajes y daticos. De regreso nos trae un gordo amabilísimo en un taxi que primero muerto que cobrarle a mi madre. 
Nos paramos en las plantaciones de cacao a hacer un par de fotos. A las 10am estamos llegando a la posada de regreso. Vemos a la gente bañadita, desayunando con calma para irse a la playa...y nosotras de regreso.
Valenta toma sol un ratico en la piscina, yo voy a dejarle el celular a Alexis que lo dejó en mi cartera. Almorzamos donde Morá, chismeamos divino con ella y nos mudamos a Casa Mori, porque como les dije, hay que variar.
Nos reciben con merienda, volvemos a dormir una horita y salimos de nuevo. Hacemos las fotos de Yacare Icoa la posada de los hippies en la montaña donde me había mordido un perro (se me había olvidado contar eso). Pero ellos son un sol y el lugar es precioso. De bajada paramos en el río a hacer otras foticos y me come la plaga. Pasamos a ver si hacemos Arakemo y Pittier pero hay mucha gente en las piscinas. Cenamos opípara y exquisitamente en Casa Mori.
A las 6am no suena el despertador, pero ambas estamos despiertas igual. Nos vamos a Playa Grande a hacer fotos de la playa ahora que todos duermen. De ahí a la piscina de la posada Pittier, que nos faltó ayer, y las fotos de Arakemo con su pianista maravilloso. Gozo porque hay colibríes y me encuentro una mantis religiosa entre las matas. Volvemos a Casa Mori a desayunar mexicano y quiero aplaudir. Nos bañamos, rechazamos el masaje que nos han ofrecido porque quién maneja después y arrancamos a Caracas. 
Toda esa maratona (vean el largo del texto y eso que no me desplayé en detalles) es cosa de un viajecito corto. Así que ya saben los que dicen que quieren llevarnos las maletas: van a necesitar un día extra para dormir en casa, van a llegar con par de kilos extras, sólo sus pies tocarán la arena y la única forma de darse un breve baño de mar es escaparse de Valentina en Chuao mientras le muestran unas fotos de cómo llegan los carros en lancha. Así es viajar con mi mamá.

7 comentarios:

En lo Sencillo esta la Vida dijo...

Wow Arianna, la verdad que me disfrute todo jajaja pero también me canse, ustedes definitivo son un gran equipo y por eso dejo mis respetos, besitosss y siga así que su angelito siempre estará acompañándote.

Anónimo dijo...

Si bien es cierto que viajar con Valentina puede ser agotador , no es menos cierto que los paseos se hacen larguísimos , todo el mundo quiere saludar y que lo salude la viajera de Venezuela . Que maravilla . Si todo eso fué a Choroní se pueden imaginar lo que fué un viaje a Mérida . Ccs Barinas 6 o 7 horas Barinas Mérida 6 o 7 más .

evi dijo...

Yo estuve ese fin en Chuao y las vimos en Choroní y Chuao, solo que fuímos muy tímidos para molestarlas, jaja. En Chuao a 15 metros del mar y pegado casi al final de la costa de Chuao, hay un señor que prepara unas arepas riquísimas, te tiene guarapito en un termo todas las mananas en su mesa, y prepara un plato de pescado al horno con patacones y ensalada a 50bs, lo
llaman Manzanita pero su nombre es Luis, es una lindura de persona y cuando vuelvan, vale la pena que lo visiten.

Anónimo dijo...

Uy, lo haría feliz de la vida!!!

María Antonieta Arnal Parada dijo...

Super rico. Vale la pena la experiencia.

FRANCESCHIRaf dijo...

Tu mama nos ha salvado la vida varias veces con su libro "Venezuela la guía Valentina Quintero" me gustan muchísimo tus fotografías.. excelente Blog!

Anónimo dijo...

Arianna "tan linda mi muchachita" como venezolana me siento orgullosiiiisiiimma del trabajo de ustedes dos. Gracias por permitir que Venezuela sea mediante tus fotos y comentarios el mejor país del MUNDO y el Mas BELLO