04 septiembre, 2012

PARIS MON AMOUR

París es el más exquisito de los clichés. Especialmente si vas en pareja, por tres días, e invitado a un hotel precioso frente a la Plaza de Vendome. Todo es ridículamente perfecto.
Como compramos los pasajes un poco tarde, para que el precio fuera sensato nos tocó dar una vuelta tanto rara por Atlanta y pasarnos casi 20 horas viajando para arribar a París en la mañana del sábado. La ciudad nos recibió radiante y fresquita. Federico se negó a agarrar un carísimo taxi de aeropuerto, así que nos encaramamos en el tren RER, luego en el metro y arrastramos nuestras maletas entre las tiendas más sifrinas de la ciudad para llegar al Hotel de Vendome. Como les dije, nos invitaron. Estamos aquí porque Fede vino a hacer una guiada de escalada en Chamonix que vino con tres días en la ciudad luz de regalo. En fin, este par de mamarrachos casi se desmaya cuando nos entregaron la habitación. Una preciosura repleta de detalles, buen gusto e historia. Ni hablar de lo céntrico, a pasos de los jardines de Tullerías, el Museo del Louvre y bastantes de las cosas lindas que uno quiere ver en esta ciudad. 
Agotados con la vuelta atlántica, dormimos una siestica que se alargó hasta que llegaron Horacio y Patricia y salimos a cenar a Le Dome. Pedimos montones de animalitos de mar en una fuente y nos dimos banquete sacándolos de sus conchas para engullirlos. De postre yo me comí un plato de fresitas silvestres -qué cosa más rica- con helado de chocolate negro. Esa noche caminamos largo por las calles parisinas bajo la luna llena. Llegué con poco sueño al hotel por el cambio de horario, pero la cama era tan rica que me convenció rapidito.
A la mañana siguiente nos levantamos temprano, desayunamos cuanto croissant nos sirvieron con mermeladitas, mantequilla, fresas, yogourt y té. Horacio salió a trotar, Fede tuvo que terminar los planes de entrenamiento de sus alumnos y yo acompañé a Pati a visitar a su caballo que está aquí en Francia tras una competencia reciente. Gocé dándole terrones de azúcar, ayudando a peinarlo y viendo con qué delicadeza ese animal enorme daba su patica para que le limpiaran los cascos. 
Al mediodía nos encontramos todos para consumar el clásico más clásico parisino: comer en L'Entrecote. Habrá quien no lo considere suficientemente gourmet, pero a mi esa carnita con papas fritas y salsita mágica de estragón me parece lo más delicioso que hay.
Tras eso arrancamos a caminar para el Arco del Triunfo. Queríamos ver París desde arriba y las colas de la Torre Eiffel son de locos. Nos encaramamos en el monumento bélico y vimos cómo la ciudad se dividía en líneas radiales a partir de ahí. Hermosa y conmovedora la vista, especialmente hacia la Torre Eiffel, así que al bajar decidimos caminar hasta allá. Recorrimos las callecitas perfectas, los edificios con balcones, entradas de película, las librerías, las tienditas, los cientos de café con fumadores que ven gente pasar, nos topamos con las manadas de turistas y con los parisinos gozándose su ciudad una tarde fresca. 
Cruzamos el Senna y llegamos al ícono de París. Debo decir que la Torre Eiffel luce irreal de cerca, sientes que la has visto tanto que ya no le pertenece a nada. Es muy extraña la sensación. Una mezcla de emoción obligada y decepción. Es hermosísima, pero en mi recuerdo se graban con más esmero los edificios bajitos y el aire a historia que el extraordinario monumento parisino. Caminamos de ahí a Trocaderos, pasamos por el museo de Rodin que ya estaba cerrado, nos asomamos a los jardines para ver aunque fuese un poquito y seguimos camina que camina hasta llegar al hotel. Llamamos a Pati y Horacio a ver si salíamos a cenar pero ya estaban empijamados. Era nuestra última noche en Paris, no importaba el cansancio. Salimos de nuevo y nos metimos en un sushi bar atiborrado de gente, nos perdimos entre los caracteres japoneses y el francés, pero logramos comer riquísimo. De ahí caminamos hasta La Coupe D'Or, un barcito cercano, a tomarnos unas champañas y el postre. Conversamos divino mi Fede y yo. De nosotros, de la vida, del amor. Al salir de ahí -yo bastante ebria en honor a la verdad- ya cerca de la Plaza de Vendome, le digo que la pasamos divino y que me parecía una ternura que Horacio y Patricia decidieran dejarnos solitos esa última tarde en París. Fede frena el paso, se mete una mano en el bolsillo y me dice ¿Sabes para qué nos dejaron solos? y me muestra una cajita azul ¿Tú te quieres casar conmigo miamor? Boquiabierta la tomé en mis manos, me le guindé del cuello a Federico y le dije que sí. El anillo me quedó mínimo, pero mi Fede es tan previsivo que llevó uno más grande porsia y me lo puso en el hotel metidos con espuma en la bañera. Yo jamás me imaginé que podía ser tan absurdamente feliz. Pero lo soy, doy asco. Imagínense que hasta me duelen los cachetes de tanto sonreír. Estoy enamorada de un hombre extraordinario que se quiere casar conmigo y tuvo el detallazo de pedírmelo en Paris. Si esto no es la felicidad, no existe.
Al día siguiente desayunamos más croissants, merendamos tartaleta de frambuesa y eclair de chocolate y agarramos carretera a Chamonix. Sigo igual de feliz y ahora entre las increíbles montañas de los Alpes francese. Pronto les cuento de aquí.

21 comentarios:

Leo dijo...

Wow! què felicidad! como se dice por aca: Tanti Auguri!!! :-)

Evelyn Mezquita dijo...

Sólo te "conozco" virtualmente, jamás te he dado un abrazo, pero te adopté como mi hermana menor sin que tú lo supieras.

Es más chica, hasta Federico y Catalina son panas míos.

Nuestras almas sabrán por qué, para qué o si para nada y sin por qué.

En todo caso, me gozo tu felicidad como si fuera tu hermana mayor y te mando la bendición apostólica y romana aunque hace rato me dejé de religiones.

Vivo un matrimonio soñado, después de varias historias no tan rosa y les deseo que cada nuevo AHORA, esté lleno de más de ese que en París vivieron.

¡Abrazos muchos!

Evelyn

Anónimo dijo...

ARIANNA Y FEDE: ESTAR EN EL SITIO ADECUADO EN EL MOMENTO INDICADO, PODRIA SER COMÚN,PERO ADEMAS ESTAR CON LA PERSONA AMADA "ESO NO ES NORMAL" FELICIDADES!POR SIEMPRE!HAY 3 COSAS QUE NO SE DEVUELVEN: LA PALABRA,LA OPORTUNIDAD Y EL TIEMPO!¡VIVAN LOS NOVIOS EN PARIS! SINCERAMENTE UNA HIJA DEL DELTA DEL ORINOCO

Ema Bustamante dijo...

Ari la verdad que eres de esas personas que una siente conoce de toda la vida de tu a tu, mira leyéndote hasta la lagrimas se me salieron de la emoción, aquí entre nos jajaja...Bendito sea ese amor y disfruten muchísimo, preparada para el paseo por las montañas con ustedes =)

Anónimo dijo...

A Fede que se porte bien!! por que si no!!! ay... papá... un mujerero que hemos visto crecer a la "unica hija" lo vamos a regañar!!!!

Anónimo dijo...

Pensé que historias como estas estaban solo en los cuentos de hadas, es mágico, vi los corazones y los boleros de fondo mientras leía. Me impacta la facilida que tienes de hacernos participe de tu vivencia. Pues felicidades y que continúe toda esa alegría. Desde Valencia. Josy

Adriana Herrera dijo...

Te quieroooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!! Nada podía ser menos que esto.. Muáquichis!!!!!!!!

Adriana Herrera dijo...

Te quieroooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!! Nada podía ser menos que esto.. Muáquichis!!!!!!!!

Toto dijo...

Y lo más impresionante mi Ariannita querida es que al final tuviste tu momento jeva. Te adoro. Eres la más maravillosa de las cuenta cuentos y nos hiciste sentir en un balconcito allá en Paris!
Toto.

Anónimo dijo...

Luego de lo hasta ahorita dicho, no me queda sino agregar: que además esta muy bien escrito. Como desde adentro, muy adentro, desde el corazón. . . y lo mejor de todo Federico, es que se lo participó a todo el mundo. ponteaqui

Mariale Wiencke dijo...

Que hermoso momento... totalmente inolvidable. Gracias por compartirlo con nosotros. Fede es un romántico incurable; que tierno. Es una bendición encontrar un amor así, como los de cuento de hada; los de Para Siempre...

Dios los bendiga y muchassss felicitaciones!!!!!!!

Abrazos

Dariela dijo...

Me encanta como echas tus cuentos y tus historias, tienes una manera de meterme a vivir lo que tu viviste! Y este cuento de verdad que está increible!! Que detallazo de verdad!! Muchas felicidades! Gracias por compartir!!

Anónimo dijo...

Y q dira la suegra a todas estas???? Muchachos disfruten su felicidad :)

Anónimo dijo...

Queridisima peque, que Dios, el universo y todas las buenas energías bendigan ese amor. Ambos conocieron su soulmate luego de uno que otro traspies pero ha volado la pena aprender de ello para destilar un amor como el suyo. Mil mariposas voltean en los estomagos de todos los que te estimamos y conocemos aunque sea virtualmente. Un mega abrazote!
J.J
*

Anónimo dijo...

Única hija como tenemos que llamarte las amigas de tu mama... Que alegría compartir tu felicidad! Gracias a dios que el sol siempre a brillar! Dios los bendiga siempre! Besitos anagi

@Princesnony dijo...

He de decir que también me enamoró París pero nada que ver con tu experiencia, te felicito y disfruto de esa felicidad tan absurda que expresas sentir pq es sencillamente maravilloso. Espero tu próximo relato!!! Ahhh y muchas fotos eh! Abrazos ;)

Meridamundo Ca dijo...

Así es la felicidad. Fantástico

Marjorie Zea dijo...

#AmorEs .....

Arianna Arteaga Quintero dijo...

Qué bellos son todos, por eso resulta tan rico contarles de mis viajes y lo que pasa en ellos <3
Gracias por los buenos deseos :)
Besitos miles

Maria dijo...

Que linda Ari! muchas felicidades! mucha mucha! Que rico estar enamorado y correspondido. Todavia estas por aquí? SI se te antoja terminar ese viaje en Brujas (es de cuento) yo soy tu guia encantada. Un besito!

Maria Antonieta

Veronica Crespo dijo...

hay me enamore jejeje que lindo leerte muchas felicidades y que viva el amor!!! jejeej